lunes, 3 de mayo de 2021

Aborto

¿Cómo se empieza? si nunca naces.

Inhalando tristeza de mi madre en alerta de que algo suceda y pueda hacer. O de que algo le impida terminar el trabajo que pocos saben hacer.

Aquí comienza el viaje por su cuerpo. Por las clavículas, y su pegajosa piel. Donde yo habito. Donde yo explico a las neuronas lo que nunca podrán comprender ¿Por qué intentan nacer? Si ya decidieron no estar, desaparecer.

Del nido que nos une, al abismo que descubren cuando se dejan caer. Cuando entorpecen chocándose unas a otras. Escurriéndose entre túneles de células. 

Pero ese no es el punto.

Mi desdicha se desplaza por el cuerpo de mi madre.

Como he dicho, como seguiré diciendo: no lo hice, ni lo volveré a hacer.

Somos artefactos

Pueden salir algunas palabras intentando recrear lo que me pasa. Queriendo sumar vida a esta circunstancia. De plegarme ante la fama de un llamado derramado en mi pensamiento. 

Inconclusa espera al llamado que nunca llega. Y retrocedo así a una huelga pasada. A una desactivación de mi esperanza. Momentánea. Como siempre es momentáneo el momento que la ilusión revive. Y junto con ella mi deseada permanencia junto al teléfono, roto de tirarlo y putear contra un artefacto sin vida, que ninguna culpa tiene. Sino quien lo desactiva, haciéndose desear...

Tal vez...si apago hoy mi celular, él crea que estoy ocupada. 

Tal vez...él sienta culpa. Y luego me traiga una docena de rosas amarillas que me hacen acordar al día soleado que no pude disfrutar, porque la alergia de la primavera un ojo no me dejó pegar. Y la noche pasó y la mañana llegó y estuve encerrada. 

Y lo necesité. 

Como beber cuando hay una tremenda sed, por correr tras algo que rápido se escabulle, tras una promesa de color blanco amanecer. Tan pulcro y blanco que es irreal.

Como tú ángel de cristal. 

Como tus llamadas que se hacen esperar.

Y en la espera me dejas marchitar. En la espera me ahogo en un panal de abejas y almíbar queriendo comerme viva...

Viva esta espera que delira dentro mío, una sequía de perdón, una sequía de almidón, de proteínas, de jugo de naranja recién exprimido, recién aludido. ¡Recién te grité al oído! ¿No me escuchaste? ¡No! No apagaré este teléfono, no encenderé el termómetro del dolor dejando prender fuego esta pena de mierda, no.

Ya mi pensamiento está en el tuyo, y aunque no quiera está hecho. Como helecho fuerte que crece al costado de la ruta, y cuando bajas a estirar las piernas te pincha, como avispa bruta, que retruca al enemigo ingenuo y perdido, que solo buscaba un respiro. 

Así te pincho con mi pensamiento. Así de mal me has hecho y así de bien te contesto y así de hipócrita me siento. Siento que soy una mediocre escribiendo esto, no quiero llegar así a ti...

Prefiero morir en el intento.  

domingo, 12 de julio de 2020

Pensamiento reflexivo 11

Descubrí el secreto de alguna canción 
Vivir el minuto que se extiende hasta el final 
Aún la paz como nudo y desenlace 
Aún la luz consciente de la oscuridad 
Mil noches que interrumpen el sueño 
Sabiendo que hay que confiar solo en el latido del corazón 
Confiar en el primer sonido
El único e irrepetible 
Donde la elegancia pierde su inocencia para intimidarte
Como un premio ser alegre
Ya que vale solo en el presente 
No te olvides de lo que sos capaz
No te salgas del camino que un golpe te hace retomar
La superficie es amplia pero la linea del camino es certera 
Y si el demonio te frustra como una voz interna 
Conocete a vos mismo más que cualquiera
Conoce tus valores y tus falencias 
Sabe donde rige tu fuerza 
El mayor disfrute consiste en valerse de ella
No acudas a defectos que humillan tu espíritu 
Conocete a vos mismo 
La propia individualidad como as bajo la manga
Y aunque el camino no es una recta 
Se fiel al conjunto que lo transita 
La alegría no es solo pasajera.

"Es el premio y el acto lo mismo ya que quien es alegre siempre encuentra un motivo para estarlo" 
                                                Arthur Schopenhauer

Prehistórico 4

Luna:
Ojo invernal. 


Que espía. 
Lo que el sol quiere saber de la noche.

Amor 14

Respiré y vi que lo hacíamos a la misma vez. 
Traté de seguir tu ritmo sin alterar el mío. 
Pensé que eso haría que estemos coordinados en sentimientos y cariño.

Pensé que no hay que competir porque el aire es abundante para los dos.
Quise sentir eso unos cinco segundos al menos. 
Porque repentino fue. 

Por eso sucede lo fantástico. 
Momento de creatividad.
Mágico darle vida y no echarse a dormir antes de verlo respirar. 

Como a una planta regar. 
El instante en el que ocurre. 
Espontáneo pero eficiente segmento del día en que germina la imaginación y al arte abraza.
Me salí de la rueda giratoria de la perfección.
 Tipo la rueda del hamster(?).
Tener la última palabra es aburrido