Me aferro,
escuché durante el fin de semana:
…”no dejo entrar al viejo”…
Lejos de estarlo,
me aferro,
me aferro a mi corazón
me aferro a mi consciencia
me aferro a mi dolor
y luego
suelto todo
y vuelvo a buscar a que aferrarme.
A una idea
a un presentimiento
a una convicción.
Suelto todo otra vez.
Me aferro entonces al miedo
de no saber a que aferrarme
me aferro a esa idea de quedarme en el útero de mamá para siempre
me aferro a la idea de quedarme a vivir ahí una eternidad
pero esta idea me da tristeza
la suelto.
Con amor.
Suelto.
También suelto con enojo, y en silencio.
Si, un silencio que me protege y me ayuda a soltar lo que ya me soltó a mi.