Estoy buscando recordar quien era yo antes de
conocer a este monstruo. Hasta escribir me cuesta, terminé escribiendo sobre esto, aunque
dije que no lo iba a hacer, porque sino, no sabia sobre que escribir.
¿Filosofía?
Ja…
¿Sobre que podría filosofar?
...
No voy a forzar nada, quedé vacía. Inmolada. No paralizada, pero suspendida entre 2 mundos.
En un lugar donde dejé de ser yo misma. Viendo a lo
lejos una borrosa imagen, distorsionada.
Sin una escalera que subir o bajar. O
un puente para cruzar, o descifrar su principio y volver desde dónde vine. Sin
una ventana, o una puerta, al menos un cerrojo por el cual mirar.
Nada.
Un
desconcierto omnímodo. Una nada filosa, buscando verdad, y solo encontrando
dolor.
Y entre esos 2 mundos, envuelta en una mentira ominosa, todo se pudrió.
Y sin puertas, ni senderos, sola, inmersa en un barro descompuesto, permanecí.
Esperando que algo me sacara. Pero al querer pararme, resbalé y volví a caer
de cara a la mierda.
Así me sentí todos estos meses, asfixiada en su red.
Supongo que es normal que no sepa quien carajo soy otra vez.
Esta vez más que nunca.