Persigo un sueño, el de ser feliz. Anhelo poder realizarme como artista. Que mis canciones suenen hermosamente. Tal y como las siento al componerlas. Que el tic tac no me agobie. Que el tic tac no se alimente de mis miedos. Al contrario. Que el reloj se detenga y huya de mi creatividad, como si un toro quisiera levantarlo del muslo. Si el reloj fuera una persona, claro está. Ja, ja. Suponiendo que el tiempo tuviera un rostro, que al verme cierre los ojos y haga de cuenta que no existo. Y me de todo ese recreo para entenderme y saber por dónde es. Que haga de cuenta que hacemos trampa. Y que mis horas, se derritan en un día eterno, en el que comprendo la simpleza de la existencia. Un segundo de mí semana, una semana en mi segundo. Acariciando a mí mejor amigo "Quien", un perro negro como un cielo sin luna, y brillante como el reflejo de esa luna inexistente, ahora viva sobre un lago dormido. Ojos café y avellana. Ver en sus ojos y que mis horas sean meses. Fundirnos en una charla silenciosa. Hablando entre corazones enamorados y solo con la mirada. Con el tacto de un abrazo, frotándonos alegremente. Que mis años sean siglos y pueda vislumbrar el futuro donde miro hacia atrás y sonrío al estar plenamente satisfecha con el camino recorrido. Ir despacito en este recreo que el tiempo y yo pícaramente pactamos en darnos. Una trampa, de la que nadie sabe. Y la tristeza se descomprime… el presente es inmenso.
Loca y Descalza
martes, 17 de febrero de 2026
sábado, 14 de febrero de 2026
¿Normal?
Yo soy normal.
Me gusta mirar el cielo.
Disfruto de las nubes y del sol.
Disfruto del planeta. Y sus seres.
Me gustan las personas y las odio tantas veces.
Pero más son las veces que las amo.
¿Es eso normal?
¿Qué me hace normal?
¿Mi físico?
¿Mi interior?
¿Mis pensamientos?
¿Mis sentimientos?
Yo no soy normal.jueves, 5 de febrero de 2026
Alma
Lunes 13:40pm estamos en Junio y hace un frio de cagarse.
Dormí 9 horas.
Necesarias y profundas. Agradecida por eso. Soñé con mis abuelas. Y mis tíos y
tías. Soñé con tortas. Con camas y colchones y sillones robados. Soñé con el
enojo que eso me provocó. Pero fue solo eso: un sueño largo. O así se sintió.
Nadie puede hacerme sentir así ahora, a menos que yo lo permita. Nadie puede
invadirme, nadie puede herirme, nadie es mi dueño y a nadie le pertenecen mis
emociones.
Me levanté, tomé agua.
Antes, miré el celular, como debe hacer la gran mayoría de la masa de hombres y
mujeres que habitan la tierra. Después de mirar unos minutos el estúpido y
amado celular, puse música, hice yoga. Medite sobre el circulo verde con fondo
dorado, después el circulo dorado con fondo verde ¿o fue al revés? Y después
simplemente el círculo dorado. En la relajación previa a la meditación me sentí
satisfecha con la práctica que había realizado: un par de nauli kriyá, un par
de súrya namaskára, algunos ásanas de pie de equilibrio y flexibilidad y una
invertida sobre hombros breve y amable. Me relajo sobre el mat violeta que
conserva arañazos de Lara. Lara fue mi gatita especial. Ahora está en el cielo.
Y sobre todo y por sobre todo está en mi corazón y creo que se mezclo su alma
con la mía para siempre. Mi gatita negra y peludita de ojos verdes profundos y
misteriosos. Como te extraño…
Durante la relajación
me deje caer, me abandoné unos instantes, imaginé esa esfera de luz celeste
color cielo envolviéndome entera. Llevándose pensamientos y emociones a
descansar. Llevándose el cuerpo a un lugar de descanso también. Y pensé, en
aquella característica que vengo visualizando y mentalizando con amor.
Reemplazando entonces el miedo, literalmente sostengo un cartel que dice miedo,
me lo saco yo a mi misma, y le doy el cartel de la confianza, letras grandes y
negras sobre un fondo blanco. Un cartel básico y efectivo. Y pensé, o más bien
fue una sensación, una bajada de información intuitiva: …”que la tristeza que
habita en mi también se diluya, que se descontraiga, que descanse, que se diluya y se vaya para dar lugar a la
alegría”… Y sentí realmente como se daba ese espacio. Y mientras iba a hacer
compras recién, frene en la esquina a comer una banana al sol y me dije: quiero
tener esta sensación el resto del día.
Pensamiento reflexivo 11
Si por paralogismo me metí en embrollos y laberintos, mintiéndome a mi misma durante toda una vida, no me avergüenza. En cambio tu sofisma es absolutamente irreparable, hace daño.
martes, 27 de enero de 2026
Secreto 2
Llorar en silencio cuando solo llueve de madrugada.
(En la madrugada llueve. Llorar entonces.)
Porque va a llover de madrugada. Llorar.
Por fin encontré a alguien con quien no puedo hablar las nimiedades que los demás hablan.
Sobre ese edificio viste la luna. Corrí tus vicios y tus dudas. Me esperaste para luego entrar en mi cuarto gritando y que yo, por fin, pueda verte.
Es efímero el momento en que uno triunfa, para los demás.
(Sí, para lo demás, es efímero.)
Es eterno para el alma y su andar.
(Su largo camino.)
Me duelen muchas cosas pero este momento es mío.
Cuando todos callen y la luz regrese al centro, ahí te voy a contar un secreto que nos hará invencibles.
Somos pájaros y somos perros, somos caballos galopando al viento.
viernes, 16 de enero de 2026
llorar
Hoy es un día que me abisma
la certeza sin máscara
la consciencia efímera
tus promesas
mi confianza
yin
yang
y me pregunto
y solo hay silencio
y este día que me abisma
y estas certezas
y la tristeza mojada
cae a un lugar seco
y lo humedece
al abrigo
algo que nutre
solo duele, duele
caigo
lento, me levanto
y ahí parada, pienso, busco
nada.
sábado, 10 de enero de 2026
El espejo 3
Miércoles 15
Subestimada por mi propia persona, ¿Qué pensabas? ¿Qué era todo pim, pam, pum? ¿Naces, creces, no adoleces? ¿Todo fácil? ¿Todo servidito en bandeja de plata? ¿Saber todo sin abrir un libro? ¿Entender a las personas sin vincularte?
No, claro que no.